P. ELÍAS ROYÓN: “VOLVER A BELÉN” (MENSAJE ANTE LA NAVIDAD)

Posted by Fernando Prado, cmf on 20 diciembre 2010 under espiritualidad, noticias | 2 Comments to Read

“Volver a Belén…”

 Estamos terminando Adviento y nos apresuramos a celebrar la Navidad, la fiesta del Dios con nosotros, del Enmanuel. Quisiera haceros llegar, queridas hermanas y hermanos, el deseo de que estas Navidades fueran para todos los religiosos y religiosas de España, unas “Navidades de esperanza”. Acabamos de celebrar nuestra XVII Asamblea General, y el Señor nos ha bendecido con el gozo de sentirnos unidos y la sabiduría de saber buscar y esperar la Esperanza para el mundo, Jesucristo: “nacer de nuevo para una esperanza viva”.

El Papa nos ha definido como “buscadores de Dios”, de un Dios con rostro humano, que se ha hecho Niño en Belén, y ha sido anunciado a los pastores, a los pobres y a los sencillos con un desconcertante aviso: “esto os servirá de señal: encontraréis un niño en vuelto en pañales y acostado en un pesebre” (Lc 2,12). “Os ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor”. Este es nuestro Salvador, aquí se instaura el diálogo de Dios con la humanidad: Belén, un niño, unos pañales, un pesebre…una Virgen Madre. Un signo anunciado en Belén, que arriesga no ser escuchado ni comprendido, pero que tiene la belleza del signo de Dios encarnado en nuestra debilidad, en la fragilidad de un niño, desposeído de todo poder.

Para encontrar a Dios, para enseñar a nuestros contemporáneos a buscar a Dios hay que aprender y recorrer antes el camino de Belén. Este es el reto de la Vida Religiosa: anunciar a un Dios en debilidad, en pobreza, desnudo en la sencillez sublime de un niño acostado en un pesebre, “porque no había para ellos lugar en el mesón”. Hay que volver a Belén, recorrer con María y José el camino, hacernos peregrinos acompañando a los que caminan en nuestras ciudades en la soledad, en la marginación, el abandono, “sin papeles”, amenazados por la crisis, sin esperanza, sin un sentido de trascendencia en sus vidas…Volver a Belén para contemplar y comprender que Dios ha tomado la senda del “descender”, que la encarnación no es “ascenso” sino “bajada”…se despojó…se hizo esclavo, niño, sin derechos, pero todo ternura y compasión. Dios hace una opción difícil de entender para nuestras categorías no evangelizadas: entra en la historia “débil”, en la extrema fragilidad de un niño, en un descampado donde hacen vigilia unos pastores, con la ternura y la mirada dulce de un niño.

Volver a Belén y contemplar en silencio el misterio hasta acoger con gozo el don que se nos ofrece. Abrir la posibilidad a Jesús de que habite en “nosotros”, que ponga su tienda en nuestra intimidad, en nuestras comunidades, en la misión, para vivir la fraternidad y anunciarlo como esperanza para el mundo. “Mirar” Belén con los ojos del corazón, desde la humildad de nuestra debilidad aceptada, de la que Dios se sirve para anunciar su Buena Noticia de Salvación. Es una actitud desconcertante, contracultural, pero que posibilita comprender que en ella está el secreto de nuestra esperanza. Y nuestra vida proclamará que es posible una Navidad de esperanza.

Elías Royón, S.J.
Presidente de CONFER

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