EL HERMANO DE LA ORDEN DE SAN JUAN DE DIOS, MANUEL GARCÍA VIEJO, HA FALLECIDO POR ÉBOLA

(Agencias/RD/Religionconfidencial.-) La dura enfermedad que está castigando a media África, el virus del ébola, ha podido con este leonés que ha dedicado su vida a curar y a sanar a tantos enfermos en lugares lejanos. La misión fue su pasión; su vida, un testimonio de entrega y generosidad, como lo es el de más de 14.ooo religiosos misioneros que hay en diversos lugares del mundo. Cumpliendo el cuarto voto de su orden de San Juan de Dios, atendió a sus enfermos incluso a riesgo de su propia vida. Descanse en Paz.

El religioso español repatriado desde Sierra Leona, Manuel García Viejo, ha fallecido en el Hospital La Paz-Carlos III al no haber podido superar el virus del ébola. El hermano “evolucionó hacia la hipotensión y la hipotermia y se paró su corazón”, según explicaron fuentes hospitalarias. El hermano de San Juan de Dios tenía 69 años, y no había recibido ningún tratamiento experimental sino solo tratamiento de soporte. García Viejo empezó a presentar síntomas de la enfermedad el lunes de la semana pasada. La Orden de San Juan de Dios a la que pertenece el hermano confirmaba el pasado sábado que había dado positivo al virus y que había pedido ser repatriado.

El religioso ingresó en el hospital en la madrugada del lunes después de haber sido repatriado desde Lunsar (Sierra Leona). García Viejo era director médico del hospital San Juan de Dios.

Un avión T.10 (C-130 Hércules) del Ala 31 de Fuerzas Aéreas del Ejército del Aire con una cámara de aislamiento y dos equipos médicos de la Unidad Médica de Aeroevacuación (UMAER), integrados por tres sanitarios cada uno, partió a las 7.17 horas del domingo de la Base Aérea de Torrejón con destino a Freetown.

García Viejo era médico especialista en medicina interna y diplomado en medicina tropical, y pertenecía a esta orden desde hace 52 años. En los últimos 30 años había trabajado en África. Llevaba 12 años como director médico del hospital San Juan de Dios de Lunsar, que había permanecido en cuarentena a causa del ébola pero se había reabierto pocos días antes de que el misionero empezara a notar los síntomas de la enfermedad.

El religioso fue trasladado desde Lunsar hasta la capital de Sierra Leona, Freetown, el pasado jueves por la tarde para ingresar en un hospital especializado en ébola que dirige una ONG italiana. Le hicieron los análisis el viernes y los resultados llegaron en la madrugada del sábado. El Gobierno anunció el sábado por la tarde su repatriación, que él mismo había pedido horas antes.

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