DESDE EL CONGRESO CONCLUSIVO DEL AÑO DE LA VIDA CONSAGRADA

Posted by Fernando Prado, cmf on 31 enero 2016 under noticias, opinión | Be the First to Comment

(CIVCSVA-Vittoria Terenzi.-) “La vida consagrada está viviendo un momento de profundo cambio – ha dicho Mons. Carballo en su ponencia de apertura al Congreso conclusivo del Año de la Vida Consagrada, ya en su tercer día – que está llevando a descubrir el vino nuevo y ha hacerse la pregunta: ¿Dónde poner este vino, en odres viejos o en odres nuevos?”. Es la refección que están llevando adelante los consagrados reunidos, también hoy, en cinco diversos congresos: una mirada profética al futuro, un camino a seguir sin miedos, entre potencias y límites (este es el tema propuesto hoy para los contemplativos), abierto a las necesidades de las misiones para vivir y donar la misericordia.

“Este Año de la Vida Consagrada nos invita a regresar al primer amor, – remarca en el Congreso de los Institutos Religiosos Apostólicos el Card. De Aviz, Prefecto CIVCSVA – no estamos hechos para las estructuras, ni para las obras, también son importantes, pero no son fundamentales. (…)Y si debemos dejar andar cualquier cosa, esto no es para disminuir nuestra capacidad de ser apasionados, sino para aumentarla”. Y dirigiéndose a las vírgenes consagradas: “Vivan la consagración como testimonio de vuestro Bautismo, entre la gente, cada una en su trabajo, en el diálogo, con la vida. La virginidad es experiencia de libertad”.

Mons. Carballo, a las Nuevas Formas de Vida Consagrada les habla de la eclesiología de comunión: “Si todos los carismas provienen del mismo y único Espíritu, entonces, hablando objetivamente, no existe un carisma que sea mejor que el otro. Todos son bellos, todos son importantes, todos son necesarios, todos igualmente dignos. Esto no impide que para cada uno de nosotros el carisma al cual ha estado llamado sea, subjetivamente hablando, el mejor”.

Sr Nicla Espezzati, ASC, Subsecretaria CIVCSVA, exhorta a los religiosos: “Tenemos miedo de la complejidad de nuestro tiempo. Para nosotros en cambio es el tiempo de la gracia, donde Dios está obrando. El nuestro, es un tiempo complejo, es el tiempo de la problemática de caminos, de recuperarse, de apertura en la cual  varón y mujer también, aunque separados, son capaces de proyectos posibles”. Y prosigue: “No es tiempo de exploradores solitarios, es tiempo de coordinación  y comunión”.

Vivir una  espiritualidad fuertemente encarnada en el tiempo  y en la historia, ha subrayado también  la Dra Giaccardi en su ponencia en el Convenio de los Institutos Seculares. Conocer, habitar, contemplar: éstas, las palabras clave de la reflexión. En la mañana de hoy los participantes se han dividido en grupos para vivir en el territorio diversas experiencias sobre temas de ecumenismo, de dialogo interreligioso, de los jóvenes, de la comunicación, de la cultura. La mirada al futuro: proyectar caminos formativos que conduzcan a habitar el mundo fraternalmente.

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