P. Francisco Contreras Molina: In memoriam

paco-1Acababa de llegarnos el último número de la revista Reseña Bíblica, en el que Paco había presentado el que ha sido –probablemente– su último escrito divulgativo sobre “María en los escritos joánicos” cuando nos dieron la mala noticia: nuestro querido P. Francisco Contreras Molina, Misionero Claretiano, ha fallecido en Granada esta tarde, lunes 11 de mayo, a los 60 años de edad, después de una larga enfermedad.

El P. Paco nació en Montillana (Granada), el 27 de diciembre de 1948. Ingresó en el seminario menor claretiano de Loja (Granada) en 1960, tras haber cursado los estudios de primera enseñanza en el Colegio de los PP. Escolapios de Granada. Realizados los cuatro primeros cursos de bachillerato en Loja, pasó al Postulantado de Don Benito (Badajoz). En julio de 1965 comenzó su noviciado, y profesó por vez primera al año siguiente. Sus estudios de Filosofía los realizó en Loja y los de Teología en Salamanca y Granada. En 1973 emitió su profesión perpetua, siendo destinado en el verano de ese mismo año a Loja como coadjutor de novicios. Fue ordenado de diácono el 12 de diciembre de 1973 y, pocos días después, el 21, de presbítero, en la Iglesia de San Antón de la capital granadina. El Obispo ordenante en ambas ocasiones fue Mons. Emilio Benavent Escuín, Arzobispo de Granada.

Su estancia en Loja como coadjutor de novicios finaliza en 1975, siendo destinado entonces a Roma para realizar estudios de especialización en Sagrada Escritura en el Pontificio Instituto Bíblico. Finalizados éstos en 1979 con la obtención del título de Licenciado, es enviado a la comunidad de Granada-Teologado donde ha permanecido de manera ininterrumpida hasta el día de hoy. Desde su llegada a Granada comenzó a impartir clases como profesor auxiliar de Sagrada Escritura en la Facultad de Teología, al tiempo que prosiguió en sus estudios de especialización. Éstos le llevaron a obtener el título de Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad Civil de Granada y el de Doctor en Teología Bíblica por la Facultad de Teología de dicha ciudad. En 1994 fue elevado a Catedrático de Sagrada Escritura en la Facultad de Teología.

Su ministerio estuvo ceñido básicamente a la enseñanza superior, desplegando una gran actividad no sólo como profesor de diversas materias de Sagrada Escritura en los diferentes ciclos de estudio de la Facultad, sino también como prolífico autor de libros y artículos relacionados con la Palabra de Dios, la espiritualidad y la poesía religiosa.

Fueron también innumerables las charlas formativas y los cursillos que impartió sobre temas relacionados casi siempre con la Palabra de Dios, beneficiándose de los mismos muchos sacerdotes seculares, religiosos/as y laicos. Igualmente, compaginó todo eso con otras actividades ministeriales relacionadas con la formación o con la atención a diversas parroquias rurales del Valle de Lecrín (Granada).

El P. Francisco nos deja el testimonio de una vida misionera en la que supo integrar armónicamente, ya desde la etapa de su formación inicial, el estudio, la piedad y el apostolado. Su espiritualidad fina y delicada, tal vez proveniente de su intenso amor a la Virgen, estuvo anclada en una fe profunda, madura y bien ilustrada, así como en una intensa y honda vida de oración, tanto personal como comunitaria, que se vertía después con toda naturalidad en su acción misionera. Nos deja un hombre bueno y afable. Descanse en paz.

La Misa exequial será mañana, día 12, a las 18.00 horas en la Iglesia Parroquial del Buen Pastor del Polígono de Cartuja (Granada).

4 comentarios

  • MªJosé Fernández

    No sólo fue un gran biblista, profesor y poeta. Fue una gran persona, cercana, cariñosa, que me ayudó mucho cuando lo necesité. Tuve la gran suerte de conocerle y he sentido en el alma su muerte.
    Recibe mi abrazo, Paco, y espéranos en la casa del Padre.

  • Francisco Pelegrina

    Los que tuvimos la suerte de compartir bastantes ratos con él sabemos que Paco era:

    sacerdote, amigo, alegre, cariñoso, culto, poeta, motero, pobre, y aparte de esos y muchos más adjetivos que se podrían poner era MUY BUENA PERSONA

  • Toda vida humana es un don de Dios. Hay momentos en los que uno siente la necesidad de darle gracias por ello. Es lo que a mí me sucede hoy de manera especial con la vida-muerte-vida del P. Paco Contreras. La semilla enterrada dará su fruto.

  • Alberto M. Padilla

    Cuanto lo siento. Era un hombre de Dios, sin duda. Y tan joven…

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