LERMA: “EL MILAGRO DE SOR VERÓNICA” o “EL PERIODISMO DE LA SOSPECHA DEL DIARIO EL PAIS”

sorveronicaUna entidad “apoyada por el Vaticano, mimada por los monseñores, financiada por los poderosos y jaleada por los movimientos neoconservadores“. Con esta “carta de presentación” definía el convento de Lerma EL PAÍS, el diario independiente de la mañana (se debe referir a si la mañana es lluviosa o soleada) en un amplio reportaje, aparecido en el suplemento del fin de semana, sobre las clarisas de Lerma titulado “El milagro de Sor Verónica”. Estoy muy de acuerdo con muchas cosas de ese artículo. Sobre todo con cierta precaución y sospecha que hay que hay que tener a la hora de comprender y juzgar este fenómeno tan peculiar. Creo personalmente que lo de Lerma, irá poniéndose en su sitio y el liderazgo desmedido de Sor Verónica tendrá que modularse con el tiempo, la mesura y la historia. Muchas “reformas” del franciscanismo han existido. Esta podría ser una más que tenga éxito o fracase. Todo dependerá de si la joven abadesa está impulsada por el buen Espíritu. Con todo, creo que no es de recibo el prejuicio con el que se aborda el fenómeno y, sobre todo, los tópicos de siempre que aparecen cuando se aborda cualquier tema de Iglesia desde ese “diario independiente”. Reproducimos, pues, un análisis de este artículo, realizado por un profesional de la comunicación, aparecido en el blog “paper papers” que nos da un punto de vista dferente, desenmascarador del hacer profesional, tan marcado por el prejuicio ideológico, del redactor (Jesús Rodríguez) de aquel reportaje del País. Por su alto interés para la vida consagrada lo reproducimos íntegramente en el blog.

Paper Papers (Toni Piqué).- Es una de las grandes especialidades de ese diario: periodismo que apenas prueba o informa de nada pero que hace pensar de todo. Cocina delicada: exige componer certeramente insinuaciones, dobles sentidos, medias verdades, calificativos y, por supuesto, fuentes anónimas A-Las-Que-Es-Imposible-Identificar-Por-Temor-A-Represalias, etc.



Las víctimas suelen ser personas o instituciones que contrarían, molestan o desafían sus expectativas y prejuicios ideológicos y, sin embargo, son eficientes o llevan buena vida o son socialmente apreciadas.

Es decir, deberían ser malas, pues no encajan en la línea del diario y/o el prejuicio del periodista… pero resulta difícil o imposible demostrarlo. Empieza entonces la siembra de suspicacias sin pruebas, sin fuentes y sin datos. El prejuicio se erige en norma de juicio.

Le tocó el turno al monasterio de Clarisas de clausura de Lerma, que ha pasado de 23 a 134 monjas y novicias en 25 años. Un récord, por lo visto. El País Semanal dedica más de 4.200 palabras a desvelar “el secreto mejor guardado de la Iglesia”, como dice la primera frase del reportaje.

Ya. Un secreto que se deja escribir en casi 27.000 caracteres (con espacios)… no debe ser tan secreto. El mismo autor asegura que el monasterio

“está replet[o]. Acoge cada fin de semana a centenares de jóvenes peregrinos en autobuses fletados por parroquias y colegios religiosos […]. Sus puertas siempre están abiertas para los buenos cristianos”.

O la Iglesia no sabe guardar secretos o el autor no sabe que un secreto es “cosa que cuidadosamente se tiene reservada y oculta”. O tal vez no es un “buen cristiano”.

Una sola de las fuentes es identificada. Una sola entre 134 monjas ha hablado con el autor, quien cuenta, además, que las superioras se niegan a atenderle. Se pregunta uno si, en estas condiciones, el retrato del monasterio puede ser siquiera aproximado, algo profesional.

Tampoco es difícil adivinar el sesgo del plumilla. Cuando explica que sor Verónica, la superiora milagrosa del convento, tomó los hábitos a los 18 años, agrega: “Era casi una niña”. Claro. Si te haces monja a los 18 eres casi una niña. Pero si quieres abortar a esa edad eres madura. Y es que, más adelante, otro sacerdote anónimo dice de ella: “Cuando entró en el convento tenía ideas propias. No era una tontita”. ¿En qué quedamos?

El resto es técnica conocida. Consiste en cocinar dudas en el lector indefenso combinando aquellos ingredientes (insinuaciones, dobles sentidos…), de modo que se hace sospechosa a la víctima mientras se procura que no quede así escrito literalmente. Conseguir el efecto sin que se note el cuidado.

Un modo rudimentario de hacerlo es asociar la entidad o persona intachable con otras a la que el consenso social o el prejuicio de los míos tiene estigmatizadas. Automáticamente, aquella entidad queda contaminada por ese estigma.

Es el patrono cavernícola que llamaba comunista al empleado que pedía trato justo. O los comunistas que calificaban de socialfascistas a los socialistas. Unos y otros abonaban los prejuicios de su entorno, los dirigían contra sus enemigos y se beneficiaban del rechazo que generaban esas falsas etiquetas.

Así es aquí también. ¿A usted qué le parece una entidad “apoyada por el Vaticano, mimada por los monseñores, financiada por los poderosos y jaleada por los movimientos neoconservadores”? Un horror ¿no? Parece que haya regresado la Inquisición de caricatura decimonónica. Pues así se describe el monasterio de Lerma. ¿Qué les habrá parecido Lerma a los lectores de El País Semanal? Exacto: un horror comparable a Les Caves du Vatican de Gide.

El uso de calificativos, expresiones y tópicos cargados peyorativamente pero con aparente sentido objetivo es otro método típico del periodismo de sospecha. Unas muestras del reportaje:

–“gélido zaguán [del convento]”, “basto hábito”, “fría celda”
–“[el convento] que había albergado tras sus barrotes […] sería su hogar y su tumba”
–“aislada del mundo por muros y rejas”
–“El tiempo se había detenido cuatro siglos antes en el monasterio”
“importan monjas sin papeles […] para evitar el cierre de conventos habitados por ancianitas”,
“curillas de alzacuellos y bocadillo”
–“mezclan los ritos más conservadores […] con la atractiva mística […] y una puesta en escena […] algo infantil, surgida de su brillante mente de coreógrafa. […] Verónica domina”.
–“No son crías incultas provenientes del entorno rural en busca de subsistencia. […]. No son monjitas de escasa teología, pastas y agua de limón,”
–“la comunidad [es] ‘una olla de grillos intelectual difícil de gobernar’ […] dada la disparidad de los movimientos neocon que la nutren”
–“En la Iglesia nadie entiende nada de nada. Lerma ha roto sus esquemas”.
–“[…] mujeres, las convidadas de piedra durante siglos de la Iglesia católica”.
“Verónica tiene mucho poder. Ojo con ella”
–“Todos los eclesiásticos consultados […] alaban la explosión vocacional de esta comunidad: “Es una obra de Dios”. A continuación desconfían […]. Otros ven gato encerrado”.
–“Sor Verónica tampoco hace nada por explicarlo”.
–“[…] voz potente y mirada inquisitorial […]”
–“sor Blanca. Que interpreta el papel de poli malo. […] una gran actriz secundaria; ejecutiva, correosa y obstinada […]”
–“Bajo la hábil dirección espiritual de Verónica,”
–“desfile de jóvenes cabizbajas y ataviadas con una especie de uniforme de hospicio de preguerra”
–“Blanca comenzó a mover sus hilos”.
Rouco, que controla todo lo que pasa en la Iglesia española […] la Facultad de Teología de San Dámaso (la más reaccionaria […]). Y ordenó a las parroquias […]. Algo similar hizo la reaccionaria diócesis de Getafe […]”.
–“El nuevo monasterio ha supuesto un paso de gigante en su ambición”.
–“Al caer la tarde, las novicias corretean por la huerta ataviadas con batas grises y tocas blancas mientras juegan al fútbol, al baloncesto o al escondite por prescripción facultativa de sor Verónica”.
–“Mientras se alejaba de Lerma degustando las trufas de chocolate de las clarisas, el cardenal […]”
–“[…] sor Verónica salta como una pantera […]”

En fin. Algunas de estas perlas son topicazos del subgénero novelita comecuras que hizo fama a caballo de los siglos XIX y XX. Da pena verlas impresas en ese couché.

Este periodismo suspicaz deja indefectiblemente al lector con la mosca tras la oreja. Acaba pensando que hasta lo más recto o noble refleja una postura torcida disfrazada de integridad (“Ojo con ella”).



Ciertamente, estas monjas son una diana clásica: siguen la ortodoxia católica y no encajan en el prejuicio: no son caraduras, hipócritas, encubridoras, iluminadas o pederastas. “Son urbanas y con estudios. Ninguna es inmigrante”, explica el reportaje.

¿Molestan el monasterio y sus monjas al autor del reportaje o a El País? Porque las trata como versión moderna y católica de las Brujas de Salem. ¿Es eso lo que pretende o sólo lo parece?

A los periodistas de la sospecha le cuesta aceptar la rectitud o el esfuerzo por comportarse bien. Les parece imposible. Dice de ellos un amigo: imaginan el mal antes que nada, lo presuponen sin prueba alguna. Y cita a un clásico: Cuando descubren claramente el bien, escudriñan para examinar si hay además algún mal oculto. Lástima.

16 comentarios

  • juan Carlos

    Yo estudié con Mari Jose, ahora sor Verónica. Lo hice en unas clases de Ingles que su prima Paz impartía es su academia en Aranda de Duero. Allí coincidí cor su hermano Raul, hoy Obispo auxiliar de Oviedo y hermano de Marijose. Creo que eramos de la misma edad y teníamos 14 años más o menos. Verónica, como se hace llamar ahora era preciosa, guapísima, rubia, de enormes y cautivadores ojos verdes, la verdad es que el primer verano viví enamorado de ella. Hoy día solo recuerdo la profundidad de sus enormes ojos verdes, eran como una acojedora pradera en la seca Castilla. Ella nunca supo mis sentimientos porque jamas se los hice saber, me parecía una diosa a la que un pobre mortal no tiene derecho a importunar.
    He de deciros que su hermano Fernando tiene una emisora de la cadena Ser en Aranda de Duero, si hombre, la SER esa del grupo Prisa y que Fernando y su hermana son uña y carne con la distancia que les separa, ella está entregada a Dios y Fernando a sus quehaceres diarios. Fernando es un gentelman en el más amplio sentido de la palabra. El artículo del pais me pareció delicioso y respetuso. No todos tiene porque pensar igual, lo que hay que ser es respetuoso incluso en la discrepacia. Yo me califico como agnóstico, nunca ateo porque el ateismo es una cuestión de fe como lo es ser religioso, ya que no está demostrada la existencia de Dios y por tanto lo mas lógico no es negarla sino tenerla en “stand by” pero admiro profundamente a quien se entrega a sus ideales a cambio de nada, ya sea marijose, para mi sera marijose y no Veronica o el che Guevara

  • jose ignacio

    “NO TENGAIS MIEDO……….”

  • BJ

    Para los que dicen que el artículo invita a la profunda y serena reflexión les contaré esta anécdota vivida en primera persona:

    Visité este fin de semana a una amiga que entró en ese convento hace pocas semanas. Le preguntamos a ella y otras compañeras por el supuesto problema con los periodistas de El País. Tras contarnos la actitud acosadora e insistente que durante 20 días mantuvieron los dos periodistas para que les concedieran una entrevista (tienen por principio no hacerlo con ningún medio; tan solo concedieron una a un cura amigo suyo para un canal italiano tras mucho pensarlo) ella me contó que cuando ya estaba casi decidida a entrar al convento leyó el artículo de El País y la hizo dudar; humildemente pensó que lo que ella había experimentado en primera persona (cosa que el periodista no hizo, ya que obviamente no le dejaron entrar dentro del convento sino sólo al locutorio) podía ser una manipulación maliciosa y una mentira.
    Finalmente decidió arriesgarse a entrar. Y allí está feliz, como las otras 145. Lo que dure duró.

    Mi amiga por cierto, no es ninguna inculta sin experiencia. Tiene estudios superiores y bastante callo.

    un abrazo.

  • Carmen

    Todo se puede analizar y sacar de lugar para mostrar una cara oscura si se quiere. Los que hemos estado allí, sabemos que la espiritualidad y la vida alegre de esas monjas te conmueven y te cambian. No sólo nos ayudan con su oración.

  • Kilmara Mendizábal

    …como quisera estar entre Ellas, desde los cinco años estuve interna en el Colegio de Maria Auxiliadora, y vivir alli, era verdaderamente vivir!
    Desde Panamá, les saluda fraternalmente.

  • M.Carmen

    Tras leer el artículo de El País me enfadé bastante. Pero ahora, más serenamente, me doy cuenta de que esto nos debe hacer reflexionar a todos. A los que tenemos FE no nos cabe la duda de que Dios sí pondrá las cosas en su sitio, y que con la ayuda de la oración de todo el convento y con la buena intención de los que creemos en su buena labor, todo esto quedará en algo anecdótico, y además fortalecerá más si cabe la imagen de la Iglesia y su buen hacer.
    A aquellos que han leído el artículo, les ha dado que pensar y por mucho que lo nieguen, en el fondo tienen que reconocer que no hay nada malo en lo que está sucediendo en Lerma y La Aguilera.También a ellos les hará reflexionar, y cuando vean que lo único que necesitan en el convento es tranquilidad y no publicidad mal intencionada, se darán cuenta de que lo único importante para ellas es la dedicación a la sociedad a través de la oración, sin hacer daño a nadie. Dejémoslas tranquilas, y si las vocaciones siguen esta progresión tan llamativa, ¡BENDITO SEA DIOS!

  • Esther

    He vuelto a leerlo: ni trastadas, ni hilo negro…solo una mujer admirable: sor verónica, que intriga y emocion.

  • Antonio

    Comencé leyendo con mucho gusto el artículo de El País, que me habían pasado por correo electrónico. A medida que avanzaba veía que se trataba de otra trastada de este periódico. No dan puntada sin hilo; hilo negro cuando tienen que hablar de la Iglesia, hilo dorado cuando tienen que hablar de cierta clase política o ciertas corrientes ideológicas. Como algunas personas ya están vacunadas contra la imparcialidad sintonizan perfectamente con todo lo que leen en El País.

  • Marcial Ventura

    Estimado Clemente,
    O tú y yo no leemos el mismo artículo o es que nuestra sensibilidad es del todo diferente. A mí, lejos de producirme serenidad, el tipo de calificativos, expresiones, etc. me crispan. Por otro lado, la profundidad de quedarse sólo en la superficie y no hablar de lo que de religioso tiene el fenómeno de lerma, meparece que o invita a llamar a esto una lectura “prfunda” como dices. Así que ni serena ni profunda, sino crispante, llena de tópicos y superficial. Pero bueno, es lo que hay en el periodismo de nuestro país, como en la política y en la Iglesia: superficialidad y crispación.

  • LUNA

    Leí con ” avidez” el artículo, y, aunque todo lo que criticáis es verdad, vi plasmado más que nunca, que el mal era ahogado en abundancia de bien. Me quedó clara la actitud del que escribía y la maravilla que no sabía apreciar: gente corriente, gente excepcional…¡¡POR LA GRACIA DE DIOS!!.

  • Ese artículo de El País sí que invita a la reflexión, sí, pero a la reflexión acerca de lo retorcido que llega a ser el mundo cuando algo no entra en sus esquemas. Está todo el artículo salpicado de esos “apellidos” que tanto gustan a la gente prejuiciosa, ya me entendéis: que si esto es “neocon”, que si lo otro es “reaccionario”, que si lo del más allá es “conservador”… Qué triste la simpleza de los tópicos y quienes los fomentan.

  • saludos

    Sembrar la sospecha y decir medias verdades es meter al demonio so capa de bien en la mente de la gente sencilla. El artículo es torticero y malintencionado, sectario e ideològicamente lleno de prejuicios. Evidentemente, el fenómeno de Lerma, muy normal no es, pero lejos de la sospecha, cabe también decir: ole por ellas. El artículo es malintencionado a todas luces.

  • Clemente

    Pues a mi el articulo me parece magnifico, que induce el lector a una serena y profunda reflexion.
    En este sentido, no entiendo el analisis tan enrevesado que se hace, pero en fin.

  • Jaume

    Gracies Toni desde Lleida per les teves paraules i la claretat en dir-les com son.

  • Jaume

    NO si maldad aparentemente no hay, pero te quedas perplejo del lenguaje desgarrado y adjetivos que seguro que a ellas, las 134 que están allí y a sus familias, no le hace sonreír. Lo que pasa que el hace pensar por el fenómeno en si: el dedo de Dios en medio de las risas y desprecios del mundo. Animo y a seguir leyendo.

  • Esther

    Solo comentar que leí el artículo íntegro en el país semanal, y me pareció admirable la figura de sor Veronica, y lejos de lo que aquí se apunta, me pareció un artículo que invitaba a la reflexion, ayer, día de todos los santos, sobre algunos santos mas especiales de nuestro tiempo. No vi maldad alguna en el artículo.

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