Un comentario

  • Marian

    Me he jartaoooo de llorar….!
    Esto es algo inolvidable… ¡cuántas historias truncadas!… y todas mucho más bonitas que las narradas en la canción…. Solo en el corazón de Dios quedan. Y en el nuestro. Solo en Dios queda la memoria de sus nombres, sus proyectos, sus corazones, sus secretos, sus deseos más profundos, sus amores,… Gracias P. Fernando por poner tanta sensibilidad religiosa y humana en este blog.

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